Celebración por el Día Mundial de las Ciudades

Ayer 31 de Octubre, fue el Día Mundial de las Ciudades. Este día se conmemora bajo la convocatoria de la ONU para promover el desarrollo sostenible a través del urbanismo. La mayoría de las personas vivimos actualmente en áreas urbanas, o ciudades, como le quieran llamar, y la proporción va en aumento; esto quiere decir también, que la mayoría de las personas del mundo, crecimos y nos desarrollaremos en ciudades. Desde mi experiencia, Monterrey no es un lugar adecuado para vivir la infancia, ni cuando yo fui infante, ni mucho menos ahora. En el estado, encabezamos la lista nacional de siniestros viales, abarcando más de la quinta parte de los choques en el país, lo que significa que de los 32 estados de la república, sólo Nuevo León concentra el 22% de los hechos de tránsito. Y no solo pasa en lo local, en el país, estos hechos de tránsito representan la principal causa de muerte en personas de 1 a 14 años. Nuestros pequeños mexicanos están muriéndose en las calles y no hemos tenido la capacidad de tomar cartas en el asunto y detener todas estas muertes prematuras. La ciudad está privando también, de las experiencias básicas para que niños y niñas puedan tener un desarrollo pleno de sus capacidades y nuestra solución ha sido limitar su necesidad de explorar y conocer. Una persona que pasa su vida encerrada en un auto, va a privarse de todos los encuentros y sucesos que las calles le pueden ofrecer, que, a pesar de no ser una ciudad modelo, aún Monterrey tiene disponible para quien quiera aventurarse a vivir el espacio público. Dentro de las acciones de nuestra rutina, nuestros traslados en auto, no son la parte más emocionante del día, pero nosotros ya estamos grandes, ya jugamos en su momento en la calle, fuimos por las tortillas, visitamos a nuestras amistades o simplemente fuimos a dar la vuelta al parque, pero quienes viven su infancia actualmente, están reduciendo su experiencia a lo que pudieran ver por la ventana a altas velocidades y lo que los espacios privados, confinados y climatizados pudieran llegar a ofrecerles. Personalmente, creo que me ha faltado muchísimos por conocer tanto de flora como de fauna a mi alrededor, por falta de interés a temprana edad, por falta de exploración o porque simplemente no puse atención a lo que tenía a mi alcance, pero caminar, me ha mostrado la belleza simple de las flores en las banquetas, en las ventanas y en los jardines frontales de esas personas que heroicamente mantienen la vida que surge de la tierra. Hoy tengo esta reflexión, no tanto por la conmemoración internacional, sino por la improvisada celebración local que tuvimos, quisiera pensar, por ese motivo. Miles de niños y niñas salieron a las calles, con el simple incentivo de tener dulces gratis de parte de sus vecinos, incluso se disfrazaron para la ocasión e iban de puerta en puerta, conociendo a las personas que viven en lo más inmediato de sus casas. Abarrotaron las banquetas y caminaron por las calles, sus mamás y papás les acompañaron en la aventura e incluso se unieron quienes porque aún no caminan, tuvieron que apoyarse de una carreola para moverse. Niños y niñas en la calle, hacen a una ciudad más segura, no porque la vigilen y castiguen, si no porque obligan a los adultos a cuidar su entorno, a mantener sus espacios en buen estado. Ayer estas pequeñas personas experimentaron sus barrios como muchos de nosotros quisiéramos poder hacerlo todo el año, no hubo más policías contratados ni se gastaron millones de pesos en operativos pretenciosos que imponen la presencia de la autoridad correspondiente, solamente salieron acompañados o solos a disfrutar de sus calles. Monterrey no es caminable, ciertamente, pero eso no nos priva de la oportunidad de disfrutarla mientras tengamos la oportunidad, sería muy fácil si pudiéramos oficializar la fiesta diariamente y volver a vivir las calles como nuestros abuelos, pero lamentablemente, el 31 de Octubre sólo llega una vez al año.

Ana Rodríguez

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Carta de los derechos del peatón ilustrada

¿Quién es el peatón ? 

Lo que paCarta de los derechos del peatónrece una sencilla pregunta que la mayoría de la gente contestaría diciendo que es el que camina por las calles de una ciudad, se puede convertir en una reflexión de derechos humanos.
En una ciudad como Monterrey que ha crecido dispersa, con un sistema de transporte público poco eficiente y una creciente necesidad de traslado a distancias cada vez mayores, el peatón se ha convertido en una persona que con extrañeza se ve desde el auto.
Pero en algún momento, en menor o mayor número de pasos todos somos peatones y nos convertimos en una más de esa personas que a diario realizan parte de sus traslados sin la necesidad de un vehículo automotor.

Aunque desde la perspectiva del auto rara vez se ven, los peatones son mayoría. 

Y desde esta perspectiva es cómo debemos ver si las condiciones para el traslado son de la misma calidad que las que exigimos para que los automóviles puedan circular libremente y sin obstáculos por las calles. 

Si los baches de las calles y avenidas son un grave problema en la ciudad, las condiciones de las banquetas deberían ser vistas con el mismo interés por ser un medio de movilidad que todos utilizamos y que pocos reconocemos como lo que realmente es: un espacio público
Sin embargo, la voz de los que ven la ciudad con prioridad en el auto parece ser más fuerte que la voz de los que a diario sufren por tener que esquivar obstáculos para llegar a una estación de transporte público o simplemente caminan a un destino. 

En la ciudad sigue pesando más la voz y la exigencia de una minoría que  ve sólo los problemas viales sin ver la película completa de la movilidad.

Para que la mayoría sea escuchada se tiene que levantar la voz mostrando los abusos en los que vive el peatón y exigir el respeto y los derechos que merecen por ser parte de los engranes que mueven a la ciudad.  

La Carta de los derechos del peatón ilustrada es una herramienta para alzar la voz. 

Este documento desarrollado por la Liga Peatonal, una red de personas, colectivos y organizaciones dedicados a la promoción y defensa del ejercicio de ser peatón en las ciudades mexicanas,  es un formato editorial didáctico que explica quién es el peatón y los derechos que tiene en la ciudad.  

Se ha presentado en muchas ciudades del país y ahora le toca el turno a Monterrey a través de los colectivos La Banqueta se Respeta  y Caminando en mi barrio .
Informar a quien camina la ciudad de los derechos que tiene nos ayuda a reflexionar sobre la ciudad que tenemos y la que queremos tener y así poder exigir con voz, pero sobre todo con hechos , las políticas públicas dirigidas a mejorar las condiciones de la movilidad peatonal y la utilización del presupuesto para obras que realmente lleguen a la mayoría de la población y que actualmente favorecen únicamente a quien se traslada en un vehículo de motor privado.
Ver la ciudad desde la banqueta nos da una visión más completa que desde la velocidad y la armadura de un auto y no sólo nos muestra las deficiencias físicas del espacio público,  también nos muestra él área de oportunidad que se tiene en derechos humanos . 

Mejor ciudad no es la que mueve más autos, es la que mueve más persona de manera segura. Mejor ciudad no es la que facilita el beneficio privado, es la que cuenta con mejores espacios públicos para el beneficio de toda la población. 

Eduardo Quintanilla
Mayo 28, 2016

Cómo se camina en Monterrey?

Probablemente usted sea alguna de las afortunadas personas que han decidido recorrer la ciudad de manera peatonal e identifique alguna de las observaciones que iré mencionando. O tal vez sea una persona que no ha tomado la decisión de experimentar estas aventuras en carne propia​ y encontrará en este texto una serie de experiencias desconocidas​. Para ambos casos, le pido amablemente, comparta su ​propia visión, sus fotografías y sus impresiones sobre esta acción tan poco valorada e incluso olvidada por algunas personas. Le pido también, que si identifica cosas malas, las denuncie a través de sus redes sociales, inicialmente, y después, a la autoridad correspondiente. Pero también, que celebre esos pequeños oasis para el peatón que aún podemos encontrar en Monterrey, para que quienes han caído en la incredulidad, vean que una ciudad caminable es posible.

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Será por haberlo aprendido o por haberlo decidido en algún momento, pero siempre he disfrutado caminar. Cuando tuve edad para cuidarme a mí misma, solía salir a “vagar” al centro. Me iba en camión o en metro, pues para mí era más fácil dejar el auto olvidado en la casa que estar con el apuro de que le pasara algo o que me pusieran la multa del parquímetro. Así fui aprendiendo a explorar caminando mi ciudad. Había tenido la oportunidad de visitar otros lugares en las vacaciones familiares y experimentar el descubrimiento de nuevos edificios, calles y plazas, algo que me provocaba mucha emoción. Nunca pensé que esa sensación pudiera replicarse en el lugar en el que siempre había vivido, después de todo, había mucha más ciudad fuera de la macroplaza. Así, cual turista, conocí muchos lugares extraños, agradables e interesantes que no sabía que existían o que sólo había escuchado de las pláticas con mi papá, que casi toda su juventud vivió muy cerca del primer cuadro de la ciudad, ese polígono de aproximadamente 100 manzanas que aún sigo explorando. De esas caminatas improvisadas, fui aprendiendo que la manera de caminar en esta ciudad, no está bien. ¿Cómo era posible que en Monterrey, este lugar que creemos es el más chingón, no tenga al menos su primer cuadro en buen estado? Desde la falta de nombres en las calles, registros rotos con esas horribles varillas oxidadas expuestas, postes y MUPIs en medio de la banqueta y basura pa’ aventar pa’ arriba, hasta la falta de iluminación en tantísimas cuadras, incluso en las más turísticas y transitadas; hay una grandísima manifestación de decadencia en una gran parte del centro. No encontré una explicación en mis primeras impresiones, pero eventualmente, mi círculo de amigos y conocidos empezó a incluir a vecinos (y ex-vecinos) del centro, urbanistas y más personas que tenían la misma pregunta que yo. Hay muchas explicaciones, algunas propuestas y unas pocas acciones para revertir esta situación, pero un factor que creo ha influido, ha sido la falta de caminantes críticos en la ciudad. Y ¿Cómo definiría a un caminante crítico? Lo definiría como una persona que decide tomar conciencia y generar propuestas a partir de su experiencia peatonal por determinado polígono o trayectoria. Es decir, que no sólo camina, sino que observa e identifica lo que está mal y reacciona ante eso. Ya sea organizándose con sus vecinos, promoviendo el cumplimiento de la ley o generando espacios de discusión sobre estas condiciones denigrantes por las que se camina Monterrey, un caminante crítico tiene el poder de denunciar y visibilizar la situación. Ya sé que hay muchos baches, ya sé que cobran en los estacionamientos de los centros comerciales, pero lo que afecta más y a la mayoría, son las condiciones para caminar. Podrá usted tener su auto en las mejores condiciones, pero habrá momentos en los que el cajón de estacionamiento no esté inmediato al acceso y tendrá que caminar. Se bajará de su bici, irá de su casa a la parada y de la parada a su destino y caminará una, cinco o diez cuadras, enfrentándose a estas condiciones y teniendo la oportunidad de alzar la voz, compartir y señalar que somos más los que caminamos. Al final del día todos somos peatones y peatonas, recayendo en nuestras manos la responsabilidad de exigir que, aunque les de hueva, aunque haya lagunas legales, aunque no posicione para futuras campañas; no se debe dejar en último lugar la condición de las banquetas, cruces e infraestructura peatonal. Piense usted ¿No son los primeros pasos de los niños los más importantes? Nos causa tanta emoción presenciar cómo un pequeño o pequeña da LOS primeros pasos ¿porqué los siguientes no son importantes también? Después de todo, poblamos toda la extensión de la tierra caminando ¿en qué momento se convirtió esta acción en algo secundario y/o denigrante? Habrá que replantearnos cuál es la visión que tenemos de una mejor ciudad, si ahorramos todo el año para viajar a otro lugar a conocerlo caminando, sería también interesante poder disfrutar de nuestra propia ciudad de la misma manera. Pensemos en los mejores destinos turísticos que impliquen largas caminatas, esos destinos se hicieron agradables porque primeramente fueron mejorando las condiciones para sus propios habitantes y de esa forma atraen a otras personas que quieren experimentar lo que se siente vivir ahí. Así que quienes se encargan del turismo deberían explotar la oportunidad de mejorar las condiciones de las experiencias de los regiomontanos primero, antes de querer inventar el hilo negro. Caminar o la falta del caminar también implica cuestiones de salud, seguridad y economía, por combatir al sedentarismo, por facilitar los encuentros próximos y por reactivar el comercio, pues que yo sepa nadie anda de shopping dentro del carro. Caminar en las condiciones actuales me ha traído también, buenas experiencias y hallazgos interesantes, no todo es malo, pero sin duda hay aún demasiada oportunidad si volteamos a ver al modo de desplazamiento más primitivo y más barat​o: el caminar​. Así que no se conforme con las banquetas en mal estado que ve todos los días, que no se le haga normal tener que arriesgar su vida en cada cruce que pasa, correr 4, 6 u 8 carriles para llegar a otra calle, porque quien maneja no tiene la capacidad de retrasarse una milésima de segundo para evitar un atropello. Tome la cantidad de niños jugando en las calles como indicador de calidad en el caminar. Ya basta de tanta velocidad, de tantos incidentes y de tanta contaminación, apostémosle a un Monterrey ideal con condiciones agradables para que podamos caminar sin riesgo y sin prisa. No esperemos que la solución venga de la iniciativa de la clase política, es nuestra tarea obligarlos a que nos protejan y se nos dé el trato digno que merecemos como peatones y ciudadanos. Le invito a seguir a los diferentes colectivos y organizaciones civiles que ya manejan el tema, a iniciar la suya y a poner manos a la obra. Sólo hace falta dar el primer paso.

Ana Rodríguez

Uber en Monterrey

Uber en Monterrey

En estos días, han salido las noticias de agresiones a choferes de Uber, tanto de otros taxistas como de autoridades que incluso instalaron un retén rumbo al aeropuerto para “cazarlos” Los usuarios de este servicio se han visto solidarios con estos incidentes, e incluso incitan al boicot del uso de otros servicios de transporte privado. Sin duda, es hermoso cuando la ciudadanía organizada, exige que se le cumplan los servicios a los que tiene derecho, pero habrá que diferenciar entre lo que separa a los derechos de los privilegios y hasta dónde llega la reflexión colectiva en el tema del transporte. Me gustaría compartir, a propósito del tema, mi reflexión sobre estos hechos.

  1. Lo que desató esta reacción en redes sociales y cobertura en medios, fue el incidente de los taxistas de T.O.T.S.A. hacia un chofer de Uber. Dichos taxistas, al llevar tantos años siendo intocables, encontraron su única competencia en años y decidieron reaccionar de manera violenta, demostrando que se encuentran por encima de la ley, o al menos yo no he visto un taquero golpear a otro que se pone en la esquina de enfrente, o los de una tiendita ir a golpear a los del oxxo ni si quiera he sabido de colegas arquitectos enfrentarse por competir por un proyecto. Llegar a ese tipo de violencia refleja un nulo temor a las consecuencias que por ley conlleva ese tipo de acciones y provocó una reacción por haberse cometido esa injusticia y permanecer impune, tanto para la empresa como para los protagonistas de este episodio.
  2. Días después se desplegó un retén que impedía llegar a los autos de Uber al aeropuerto e incluso se fueron varios por no contar con los permisos correspondientes. ¿Qué tan peligroso puede ser un servicio privado de choferes como para que las autoridades se pusieran las pilas tan rápido, mientras que en los peores años de inseguridad se veían tan ausentes? Lo ridículo es que los delitos menores, como robos y asaltos han aumentado en los últimos meses y no hemos tenido una respuesta tan rápida y efectiva de las autoridades para cuidar a los ciudadanos, mientras que para “defender” a los pobres taxistas del aeropuerto, se usaron todos estos recursos públicos, a pesar de que es evidente que lo que protegen, no es público.
  3. Se está hablando de una regulación para el servicio de Uber. Supuestamente se hará una revisión de los reglamentos y leyes que competen al tema del transporte para incluir, de alguna manera, herramientas que ordenen este servicio y lo incluyan a los ya existentes. Yo no recuerdo una respuesta tan eficaz de los funcionarios públicos para modificar otros reglamentos, mucho menos para ordenar los servicios existentes de transporte. Quieren ponerse a regular el servicio privado de choferes en una ciudad en la que los camiones compiten con el metro. ¡¿Los camiones compiten con el metro?! Sí, desde la trayectoria de las rutas hasta el poco o nulo mantenimiento que se le da al metro, ambos servicios compiten por el usuario cautivo que no le queda entre elegir un camión destartalado que maneja a exceso de velocidad y un metro caro que tiene muy poca cobertura y dudoso mantenimiento, pues más de una vez se ha quedado tirado.

Esta es, al menos, mi percepción. Las autoridades se muestran apáticas para con los ciudadanos pero prontas y efectivas para con los taxistas, si tuvieran la mitad de la voluntad con los ciudadanos, esos robos en las rutas de camiones entre Guadalupe y San Nicolás no se estarían repitiendo a diario. Lo preocupante es, que en la opinión pública el debate se limita a defender a Uber cuando lo grave del asunto es que no hay opciones reales de traslado al aeropuerto en Monterrey ¿Qué posibilidades tiene una familia humilde de conocer otros lugares si el taxi al aeropuerto le sale lo mismo que el vuelo? Y no sólo eso, las condiciones de traslado para quienes ahí trabajan son bastante limitadas, si en los sectores con rutas de transporte público es difícil llegar, ahora donde son inexistentes cómo estará. Si Uber se queda o se va de Monterrey, la ciudad seguirá teniendo una movilidad ineficiente, es momento de aprovechar la coyuntura y poner en evidencia que las autoridades están destapando a intereses, pero sobretodo exigir lo que sí es un derecho: transporte público eficiente a precio justo, desarrollo de infraestructura para medios no motorizados, seguridad y accesibilidad para los usuarios más vulnerables de la calle. Si luchamos por lo que es para el bien común, ganamos todos, además de que parece bastante ilógico defender el transporte privado de choferes en una ciudad de calles incaminables.

Ana Rodríguez

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Foto: Omar Isaías https://www.flickr.com/photos/97037571@N07/

He visto el futuro y funciona

En 1920 el periodista estadounidense Lincoln Steffens visitó la Unión Soviética para conocer los logros de la revolución comunista. Al volver de la URSS, impresionado por todo lo que había visto, escribió la frase que titula este texto y pasó a la historia como uno de los primeros americanos en apoyar el “experimento ruso”. Con el mismo optimismo, relataremos lo que vivimos a muchos miles de kilómetros (y grados centígrados) de distancia, en Torreón, Coahuila.

A inicios de noviembre del 2015, algunos miembros de la Liga Peatonal fuimos a conocer la experiencia de Moreleando, durante la celebración de su tercer aniversario. De sus andanzas habíamos escuchado historias de amigos, conferencias y material en la red. Pero como siempre, la realidad nos mostró detalles que no se alcanzaban a percibir desde la computadora.

 

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Torreón. Google Maps

 

Torreón es una ciudad muy joven, que atravesó por una depresión tan o más profunda que Monterrey (o tantas otras ciudades de México) a inicios de esta década. Y como era de esperarse, la crisis de seguridad terminó por despojar al centro del brillo y energía que tuvo en otros años. A pesar de (o gracias a) este abandono, aún existen varios elementos patrimoniales del siglo XX que le dan un carácter nostálgico al primer cuadro de la ciudad.

La gente habla con especial cariño de la avenida Morelos, donde sus abuelos solían salir a pasear  o “morelear” en las tardes, o a cualquier hora en que no peguen de lleno los 40 grados del sol lagunero. Pero la irrupción del automóvil, el abandono de la infraestructura y el crecimiento de la ciudad, fueron desincentivando el uso recreativo de esta vía.

 

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Avenida Morelos. Joy Nuño

 

Cuenta la historia que en noviembre del 2012, justo en plena oleada de violencia, un grupo de jóvenes laguneros deciden cerrar la avenida Morelos al tráfico rodado y llenarla con oferta cultural para los paseantes. Así surge Moreleando, como una provocación ciudadana que se continuó celebrando una vez al mes y atrajo a cada vez más participantes. Lo que en su primera edición fueron tan solo 400 asistentes, creció exponencialmente hasta llegar a congregar mas de 25 mil personas, disfrutando de las bondades de la vida pública de su ciudad.

Pero esa tarde de noviembre superó nuestras expectativas. Habíamos viajado con la idea de visitar una vía recreativa gestionada por ciudadanos, y nos topamos con mucho más que eso. No solo nos sorprendió la cantidad de oferta cultural, sino la variedad de públicos que se daban cita para gozar al aire libre de música, comida y entretenimiento para todos los gustos. Ahí estaban desde el abuelo que le gusta la cumbia, hasta su nieto el rockero, pasando por la lectora de tarot y la tía que vende cupcakes. Ese río de gente recorriendo las 15 cuadras que separan la Alameda de la Plaza de Armas, llenaban de vida lo que hace tan solo una horas se sentía tan desangelado.

 

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Moreleando. Joy Nuño

 

Sin embargo, ¿estas activaciones temporales pueden llegar a modificar el espacio? La experiencia de Moreleando nos demuestra que si. A tres años de haber iniciado no sólo han vuelto a iluminar la avenida (física y simbólicamente), sino que han echado a rodar la bola de nieve que provocó la apertura de aproximadamente 80 nuevos locales comerciales y posiblemente también, el interés del gobierno por invertir $35 millones de pesos en peatonalizar este corredor. Aunque este último no sea un proyecto con el que los integrantes de colectivo simpatizan del todo.

¿Porque no apoyan este proyecto si han trabajado tanto por recuperar esta calle? Sencillo, en los 3 años que llevan realizando el evento, el grupo ha servido como interlocutor entre las organizaciones de comerciantes locales y el gobierno. De los primeros han tomado la preocupación por un proyecto realizado sin involucrar a la población y con una visión a corto plazo. Es por eso que el colectivo propone una peatonalización en etapas y un proceso de participación ciudadana que contemple a los comerciantes locales en todo el desarrollo del proyecto.

 

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Imagen conceptual del proyecto “Paseo Morelos”

 

A inicios del 2016 Moreleando anunció el fin de los eventos mensuales que venían realizando desde hace poco mas de tres años. El objetivo de sacar a la población lagunera de sus casas para vivir nuevamente la calle ha sido cumplido y ahora amenazan con sistematizar sus aprendizajes para replicar la experiencia en otras ciudades.

Autogestión, perseverancia e incidencia política, son parte de las lecciones que este colectivo ciudadano nos ha dejado, demostrando que para promover la caminabilidad de una calle, la gestión del espacio público es igual o más importante que su remozamiento físico.

Creemos que en los próximos años surgirán cada vez más movimientos ciudadanos que transformarán nuestras ciudades desde la pequeña escala, y el experimento lagunero será una referencia obligada sobre cómo transformar nuestras calles en espacios verdaderamente públicos, dinámicos y creativos.

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Colectivo Moreleando. Joy Nuño

Parque Ciudadano

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11-Enero-2016

Hace aproximadamente un año, nos encontrábamos con varios amigos en el hoy llamado parque ciudadano. Hubo frío, hubo lluvia pero hubo más voluntad y fuerza ciudadana para quedarnos en el parque hasta que cancelaran el inútil proyecto de un estacionamiento construido con dinero público, solo a unas cuadras del enorme estacionamiento subterráneo de la macroplaza. Como se acostumbra de parte de las autoridades, en vacaciones tomaron la decisión de desempolvar y autorizar presupuesto para la construcción de un estacionamiento (y oficinas) para los que trabajan en el congreso local. Dicha obra costaría 55 millones de pesos, tenía un retraso de varios meses en los permisos para construir y a pocos meses de las elecciones, era un total despilfarro, considerando que NL se encuentra en un endeudamiento que nos mantiene en crisis. Actualmente el proyecto está cancelado pero el predio sigue sin ser declarado parque. Este fin de semana retomamos la ocupación para manifestar que seguimos al pendiente y exigir nuestra demanda de cederlo a la administración municipal para que se sume al espacio público existente. Pero, ¿qué ganamos el año pasado? Más allá de la no construcción que implicaba el derribo de 30 árboles en una ciudad en donde carecen, ganamos la experiencia de que en red trabajamos mejor. Cada organización involucrada puso al menos una persona, difusión en redes y mucho corazón en el esfuerzo conjunto por no ceder ni un metro de terreno. Hubo algunos que hasta pasaron varias noches en tiendas de campaña bajo el frío y la lluvia, con tal de demostrar algo: que el poder reside en los ciudadanos. Varios habíamos tenido experiencias previas de lucha por espacios que nos han ido arrebatando o que hemos ido salvando, pero sin duda las 3500 firmas de personas que manifestaron su apoyo, hicieron la diferencia en este caso. La solidaridad de quienes nos ofrecían comida y abrigo, nos comprometieron a ganar esta lucha que puede marcar el inicio de una sociedad organizada con la habilidad de frenar o promover las acciones que convengan a la mayoría. Ya basta de esperar a que la clase política vea por el bien común, hay que exigir que se haga lo que en verdad se necesita con el dinero público, así sea necesario acampar, recabar firmas o iniciar procesos legales, vale la pena empoderarnos y ejercer los derechos que tenemos, apoyándonos en las demás personas que tienen interés por el bienestar común, que si usamos acertadamente las redes sociales, las podemos encontrar.

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Nos vemos este sábado y domingo, para conocernos, para compartir.
Escobedo y Matamoros
Sábado 16 a partir de las 5:00pm para quedarnos a acampar
Domingo 17 todo el día

 

Ana Rodríguez

Contingencia Ambiental

La Zona Metropolitana de Monterrey se encuentra en una emergencia ambiental por la mala calidad del aire registrada en los últimos días. Esa no es la noticia, si no que el tema se ha colado en la opinión pública y los medios lo están comentando como algo serio. Durante abril, la ciudad se coronó como la más contaminada de América Latina y en los últimos años, los reportes mensuales sobre la calidad del aire han reflejado una situación muy cercana a la contingencia. Hace falta posicionar el tema, ahora en la agenda política y tomar medidas que puedan revertir el daño ya causado en la salud y el medioambiente. Aunque la verificación vehicular, propuesta por el gobierno estatal, podría anotarse como un acierto, la grandiosa idea de la eliminación gradual de la tenencia, es un paso hacia atrás y ninguno de estos temas es per se una estrategia integral y a largo plazo que pueda solucionar el problema actual del aire en Nuevo León.

Recientemente se aprobó el paquete fiscal por el Congreso del Estado que no incluye la verificación, pero sí la reducción de la tenencia, decisiones que aún no son definitivas tras la amenaza de un supuesto veto del gobernador a dicha decisión. Pero lo gran incógnita es que, si los más de 2 millones de autos que actualmente circulan cuentan con la verificación correspondiente ¿Se reduciría el impacto medioambiental de las emisiones de CO2? La respuesta es compleja pero se puede ir desmenuzando.

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Las pedreras

Al poniente del Área Metropolitana hay ubicadas aún pedreras que  ya sea de manera ilícita o legal, aportan una gran cantidad de partículas contaminantes a la atmósfera, sobreexplotación de los mantos acuíferos y grandes ganancias para empresas multinacionales que además de lucrar con los recursos naturales, no siempre respetan la cantidad de años que se les permite operar, horarios o ubicación. Dota de una gran cantidad de empleos, pero cada vez está más cerca de centros habitacionales periféricos que además de las deficiencias en equipamiento público, deben lidiar con la cercanía a este gran causante de problemas respiratorios.

 

La industria

Monterrey se ha distinguido desde el siglo pasado por ser una ciudad pionera en muchos tipos de industria que le trajeron la riqueza que actualmente posee, aunque no esté repartida equitativamente entre quienes la generaron, es motivo de orgullo para muchos, pero también es motivo de contaminación en el aire, agua y tierra. Aunque reguladas y monitoreadas, no todas las industrias existentes dentro del Área Metropolitana se distinguen por tener programas de manejo de residuos o reuso de desechos. Tal vez la reubicación o rediseño de estrategias internas para no afectar al medioambiente sean una buena solución, pero no son éstas las únicas que afectan a la calidad del aire.

 

Los autos

Según los últimos datos estadísticos, existen más de 2 millones de autos circulando y aunque el 35% del traslado diario se realiza en transporte público, las grandes obras de las administraciones municipales, las promesas de campaña y la inversión del presupuesto público para infraestructura, centran sus esfuerzos en seguir disminuyendo esta cifra, aunque actualmente la movilidad está colapsada. Un auto ocupa 15m2 de espacio público, genera alrededor de 280 gramos de CO2 por km recorrido, promueve el sedentarismo y avanza a una velocidad promedio de 13.2km/hr por los principales corredores a horas pico. Estaría de más decir que no es la opción más eficiente de traslado, pero para eso se realizó el Desafío Modal que lo comprobó recientemente. No se regulan los autos para que sus propietarios asuman los costos totales de elegir este medio de transporte, incluso, se está desincentivando la concientización de que el coche nos cuesta, con la reciente reducción de la tenencia vehicular, se pierde un mecanismo efectivo para recaudar recursos para espacio público, ciclovías, banquetas y mejores calles para todos. Quien elija usar un auto, debe ser consciente de que la velocidad que llegue a tener, es directamente proporcional al daño que puede provocar en caso de colisión. Promover el uso racional del auto, transparentar el gasto de los recursos que se recaudan en multas, impuestos y demás, para destinarlo a la mejora de infraestructura para medios no motorizados y dar prioridad a la circulación del transporte público, son acciones que pueden complementar para armar una estrategia además de la tan sonada y rechazada verificación vehicular.

 

La ciudadanía

Los principales afectados por la mala calidad del aire, somos los habitantes de Nuevo León, quienes muy probablemente ya hayan notado cambios en su salud que empeora junto con el aire que respiramos. Ni los empresarios, ni los diputados ni el señor gobernador van a velar por lo que es mejor para nosotros, las condiciones actuales del aire, van a cambiar en la medida en la que señalemos que no queremos seguir sufriendo con este aire sucio y gris que respiramos y que contamina también la tierra y el agua que tomamos. Los temas que se impulsan en la agenda política deben priorizar el bienestar común, podemos referirnos a expertos locales, nacionales o internacionales para hacer propuestas, pero las acciones dependerán siempre de lo que exijamos a nuestros servidores públicos. La calidad del aire en la Zona Metropolitana de Monterrey ha ido empeorando desde hace ya varios años, no esperemos a que tengamos la necesidad de salir con cubrebocas, limitar nuestras actividades o deteriorar nuestra salud para poner el dedo en el renglón y obligar a quienes correspondan, a tomar las medidas necesarias para mejorar nuestra calidad de vida.

MAS INFO:

http://www.milenio.com/monterrey/Transporte-pierde-usuarios-tarifas_0_230377006.html
http://www.milenio.com/monterrey/Nuevo_Leon-registro-vehiculos_0_562143816.html
http://elpoderdelconsumidor.org/transporteeficiente/urge-transformacion-de-transporte-publico-en-guadalajara-y-
http://eleconomista.com.mx/estados/2015/10/08/se-desacelero-demanda-transporte-publico-monterreymonterrey-usuarios-pierden-tiempo-dinero-y-calidad-de-vida/
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/extremadura/saber-cuanto-co2-emite-coche_398473.html
http://www.onuhabitat.org/Reporte%20Nacional%20de%20Movilidad%20Urbana%20en%20Mexico%202014-2015%20-%20Final.pdf
http://www.jornada.unam.mx/2013/08/11/politica/013n1polhttp://conexioncop.com/mexico-monterrey-desbanco-a-la-capital-del-pais-como-la-ciudad-mas-contaminada/
http://www.excelsior.com.mx/global/2014/05/08/958108http://busquedas.gruporeforma.com/elnorte/Libre/VisorNota.aspx?id=1178757|ArticulosCMS&md5=c3735f91bb846438990ce6442e575300
http://www.nl.gob.mx/servicios/reportes-mensuales-de-calidad-del-aire-0
http://www.reforma.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?id=718922&urlredirect=
http://www.reforma.com/aplicaciones/articulo/default.aspx?id=718922
http://www.elfinanciero.com.mx/monterrey/congreso-de-nl-aprueba-paquete-fiscal-para-2016.html
http://www.milenio.com/politica/medidas_ambientales-congreso_0_641936129.html

Ana Rodríguez